En los últimos días, la exitosa rapera estadounidense, Nicki Minaj, ha emprendido una campaña de acoso y derribo en su contra después de que éste se posicionara a favor de la transición de género en menores durante su participación en un pódcast del NYTimes y, posteriormente, su oficina de prensa se enzarzara en una lamentable guerra dialéctica con el empresario Elon Musk sobre este tema.
Los organizadores de la Super Bowl han seleccionado al artista boricua Bad Bunny para poner las notas musicales a esta gran cita deportiva que se celebrará en EEUU el año que viene. El artista coge así el testigo del rapero Kendrick Lamar, cuya actuación también polarizó a la opinión pública este año.