Sheinbaum presenta reforma para endurecer castigos al abuso sexual
- Los Ángeles Press
- 29 nov 2025
- 6 Min. de lectura

La actividad de Claudia Sheinbaum el pasado 25 de noviembre en Palacio Nacional estuvo centrada en una amplia presentación de las distintas políticas del gobierno federal para atender la violencia contra las mujeres y otros grupos vulnerables.
A pesar de ello, el alcance de las movilizaciones del día previo —protestas impulsadas por la inseguridad en las carreteras, la persistencia de la extorsión y el deterioro económico—, que según las estimaciones más conservadoras afectaron al menos a 17 entidades del país, terminó por interferir con el diseño del evento. También lo hizo el debate sobre las concesiones de agua que, aunque en repetidas ocasiones se ha afirmado que está resuelto, mantiene varios pendientes que han salido a la luz en los últimos días y que obligaron a Ricardo Monreal a maniobrar desde el Congreso para atender el tema.
Lo más notable de las políticas en materia de violencia de género, fue el anuncio de la reforma al artículo 260 del Código Penal Federal que es el que define lo que la legislación mexicana en los ámbitos federal y de los estados entiende por abuso sexual.
El texto actual, reformado antes en 2012, dice a la letra:
Comete el delito de abuso sexual quien ejecute en una persona, sin su consentimiento, o la obligue a ejecutar para sí o en otra persona, actos sexuales sin el propósito de llegar a la cópula.
A quien cometa este delito, se le impondrá pena de seis a diez años de prisión y hasta doscientos días multa.
Para efectos de este artículo se entiende por actos sexuales los tocamientos o manoseos corporales obscenos, o los que representen actos explícitamente sexuales u obliguen a la víctima a representarlos.
También se considera abuso sexual cuando se obligue a la víctima a observar un acto sexual, o a exhibir su cuerpo sin su consentimiento.
Si se hiciera uso de violencia, física o psicológica, la pena se aumentará en una mitad más en su mínimo y máximo.
La reforma anunciada el pasado 25 de noviembre en Palacio Nacional está centrada en los primeros párrafos del actual texto a modo que diga:
Comete el delito de abuso sexual quien sin el consentimiento de la víctima y sin el propósito de llegar a la cópula, realice en el ámbito público o privado, cualquier acto de naturaleza sexual, la obligue a observarlo, o la haga ejecutarlo sobre sí, para un tercero o para el propio sujeto activo. También se considera abuso sexual cuando se obligue a la víctima a exhibir su cuerpo.
Se entiende por acto sexual los tocamientos, caricias, roces corporales, exhibiciones o representaciones sexuales explícitas.
También incluye un cambio en el último párrafo del actual artículo que aumenta las penas en una tercera parte cuando estén involucrados dos o más personas; cuando haya violencia física, psicológica o moral; así como cuando existan relaciones previas de tipo afectivo, familiar por consanguinidad o afinidad, religioso, laboral, docente, deportiva o artística y cuando la víctima se encuentre indefensa.
También se consideran como sujetos que pudieran recibir mayores penas a los funcionarios públicos y los que la legislación mexicana considera como ministros de culto.
La presentación de esta reforma corrió a cargo de la secretaria de la Mujer de Claudia Sheinbaum, Citlali Hernández, aunque estuvieron presentes en el Salón Tesorería de Palacio Nacional muchas de las mujeres que forman parte de los gabinetes legal y ampliado del gobierno federal, además de legisladoras federales vinculadas a Morena y la representante en México de ONU-Mujeres, Moni Pizani que celebró los anuncios hechos en Palacio Nacional a nombre de esa instancia de la Organización de Naciones Unidas.
Además de la reforma del 260 del Código Penal Federal, que se extenderá a los de las 32 entidades de la república, se anunció el llamado Compromiso nacional por la vida, la felicidad y el respeto a las mujeres.
Este compromiso se promoverá en los próximos 16 días con series de actividades en todo el país para erradicar las violencias sexual y digital y para hacer conciencia de la necesidad de construir una realidad justa y sin violencia.
Las actividades ocurrirán hasta el 10 de diciembre e incluirán conferencias, actividades de capacitación, la difusión de las llamadas “cajas de herramientas” para lograr los objetivos del programa, así como la difusión de materiales en distintos formatos y medios.
Finalmente, en lo que hace a este tema, Sheinbaum anunció diez compromisos de su gobierno en este tema: difusión permanente de la campaña; acompañamiento del proceso de homologación del tipo penal de abuso sexual en las 32 entidades, además de garantizar los derechos de las mujeres en esas entidades; garantizar que ninguna denuncia sea desechada o desestimada, así como instalar una “mesa de coordinación” de las distintas dependencias federales, que incluirá una “mesa de trabajo permanente” entre la secretaría de Mujeres, el Poder Judicial y las fiscalías.
También incluye iniciativas para ampliar el alcance de los llamados “Senderos Seguros”; realizar actividades para fomentar la igualdad y el trato con respeto entre niñas y niños; capacitar y certificar en las competencias necesarias para hacer realidad estos programas a quienes trabajen en el sector público y la idea de “acompañar con acciones puntuales” la atención integral a las víctimas indirectas de feminicidio.
A pesar del énfasis puesto en este asunto, la magnitud de las movilizaciones del 24 de noviembre hicieron imposible que la actividad de este martes se centrara exclusivamente en el tema de la reforma en materia de abuso o el Compromiso.
Aunque la Secretaría de Gobernación estimó que fueron sólo 17 entidades las que atestiguaron movilizaciones de transportistas y campesinos el lunes 24, otras fuentes elevan la cifra a 18 e incluso 19 o 20.
Como es frecuente en estos casos, Gobernación subestimó tanto el número de entidades, como el total de personas que participaron y, sobre todo, los motivos que según dijo la dependencia a cargo de Rosa Icela Rodríguez tienen “tintes políticos”.
El problema es que incluso si fueran sólo 17 entidades se trataría de más de la mitad de los estados y algunas de las movilizaciones ocurrieron en estados muy poblados o que están entre los motores de la actividad económica del país.
Hace menos de una semana el gobierno de Sheinbaum desestimó tanto como pudo a las movilizaciones de la llamada Generación Z y, el pasado 25 de noviembre, una vez más, se insistió en descalificar las movilizaciones de los transportistas y campesinos, aunque fue notable que no se recurriera ahora al expediente de culpar a personas cercanas a Felipe Calderón.
De todos modos, Sheinbaum mostró su marcada molestia por los bloqueos carreteros realizados por transportistas en protesta por la inseguridad y las extorsiones, pues, según dijo, “no hay necesidad de bloquear las carreteras”. El problema, desde luego, es que gran parte de la movilización del 24 de noviembre responde precisamente a que las carreteras del país siguen siendo inseguras y la extorsión persiste.
Y aunque la violencia por homicidios es hoy menor que la registrada durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, continúa siendo, cuando menos, tan elevada como la que se vivió con Enrique Peña Nieto y, en ese sentido, más grave que la que existía bajo el gobierno de la figura más denostada por Morena: Felipe Calderón.
El tema de la violencia en las carreteras fue uno de los detonantes de las movilizaciones del 24 de noviembre, además de la debilidad de la economía mexicana que, con el Tratado México-Estados Unidos-Canadá en el aire, sea por los excesos de Donald Trump o por lo excesos de la “Cuarta Transformación” colocan a ramas enteras de la economía mexicana en un limbo que sólo se resolverá cuando en Washington se resuelva cuál será el futuro de los aranceles.
La situación es más grave ahora porque, además de la incertidumbre que provocan los aranceles, está el problema de los efectos de la especulación que provocan tanto las llamadas criptomonedas, como BitCoin, así como el temor a que la "burbuja" de la Inteligencia Artificial estalle en cualquier momento.
Al terminar la actividad, poco antes de la foto de grupo con todas las funcionarias e invitadas que estuvieron con Sheinbaum, la titular de la presidencia aseguró que “no habrá persecución” contra quienes se movilizaron el 24 de noviembre.
*Texto originalmente publicado en Los Ángeles Press.
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